¡Pero qué me dices, Calígula!
¿Tienes postres en las ingles?
¿Bailoteas y viertes los postres en la pista de hielo?
No bailes sobre un terreno tan traicionero,
te van a volar los sesos
por fin libres, volarán a una isla hecha de cordero asado.
Me tumbo en la tumbona sobre esta playa de cordero y pato
me vierto un whisky sobre la cara
refrescante, y pleno pleno pleno
estoy lleno de gloria este Sábado,
desde el proyector me veo una cinta:
los discursos de Pepelini Gosner,
un vecino de hace años.
Estés donde estés
siempre hará años.
Me duele el cuello, Cambino.
¿Tienes agujas?
Me haré un poco de terapia operacional aquí y ahora
¡au! ¡ay!
¡Ahora me duele aún más, joo!
Jolines, Pasadela
qué rabo te llevas
qué menguante estás esta Vierna
me molan tus telepatías
huelen fatal
pero comunican doscientos caracteres por hora
¿Está bien, no?
Despídete del medio
ahora sólo hay carambas
flotando por el fluido intestinal,
sin medio
no hay mensaje en velero.
No hay comentarios:
Publicar un comentario