La chanclada me puede. Me para los pies a ritmo chasqueado, los dedos como
polvo, hechos de madera pero siguiendo el ritmo como dos balones. Rinocerontes
del mundo, lo han visto todo: lo han visto de cerca. Tiene el pelo levantado,
permanentes gustosas, se regocijan por el cambio de correncias.
Fue costoso contar con el alcalde, pero me dejó la mano. Salí a la vista y
galgué con Mitras, el pescolero. Ganó una trancha, pero a mi me dio igual: yo
sabía lo todo, lo que pensa la costa. No puedo gastar más dinero en bastas: son
guarras, galgonas y buenas amigas. Sigan caminando por la Pastaruela, no tengo
más senses in the realm, Guama delicias. Delicious Guama.
Sinvergüenza, no puedes avanzar por este tunelínho. Gustarruna estará la
Pormestra, pero a mí no me sale a cuenta: tengo más que dos días para verter la
gunga, no hay bueyes en este boslato. Una boslarmia Gantatto.
¿Estoy en Italia? A ver, ¿estoy en Italia? A ver a ver. ¡No lo sé, te
digo...que no..lo sé!
Espera espera, hay caminitos subiéndote por la nuca. Tengo caminitos en la barriguilla,
y dos pockets, dos bolsillos verdunos. Paremos en Verduna, plaza de los cortes
marciales, los basata, jaja, los mesas Bonta.
Suspírate un brindis hermano, aquí hay Guelga para rato. No te rindas, hay
pastillas en el zafrán. Hay balugas en la verdena. Mucho mar, mucho mucho mar
desde que soy buena. Me porto bien, dadme suerte, suerte para Selena.
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