sábado, 4 de mayo de 2013

Ashenponpei



Slurpea, sobre el contenido de estas Galetas. Tengo dos galtetas. Cada una me cuenta un secreto, una chistorra para asasuar el reto. Te juro esto: sin galanes, en esta fiesta sólo quedarían en pie las columnas. Pastanagas del cura. Simplemente delicioso es lo que digo yo cada mañana al abrir los ojos. Antes de mear. Nadie mea por las mañanas, es un mito. Yo me lo aguanto todo como un caballo rojo, corro a la empresa y grito desbocado al guarda; grito meado por las vibraciones a niveles lentos, tan lentos que me pasa por los dedos. Pero atento: las caricias en los dedos me gustan. Pierdo la oportunidad, a cambio de un pequeño placer en los dedos. Todo lo que importa queda aquí atrapado en un tubo oxidado, bajo tierra, castrado como mis nalgas. Yo solía tener pollas en cada nalga del culo. Me podía sentar encima de todo. Tú no puedes sentarte en nada. Te quedas todo el día de pie, bebiendo esa densidad y riendo bocabajo. Quédate tus cascabeles y me llamas a otra tarde, Julián. Sábeme al pasto, Parruca. Galga testa. No eres tan bonita si quiebran las playas en hordas célebres. Muy bien. Muy bien.

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