miércoles, 25 de junio de 2014
A título personal, sí esto ya es más a título personal, dicho y hecho garabato, ¡ay!, que no llego a terminar nunca, pero bueno no escribas un título tan largo que me estás matando ¡ay, que esto no puede ser!¿Amigooooo esto da vértido, pero no bajes más, que la estás liando, peroo loco deja ya de tomartelo asó que esmuy largote este nabo, no tiene límites tu ofensa, es un diario tronanzas, cotoclogo esto es un pedernal roto como un bollote en puta gorda y fea cara de viejo, BAbinuco esto un desliz considerable sé que ya te estás arrepintiendo de esta locura, saldrás en los periódicos de todo el país, arrímate a esa roca que si no no llegas a la siguiente roca, y cuidado con ese pájaro que te está intentando derribar tú sigue ahi volando por todo lo alto jugando a ser un gentleman bovino y frío, y no hay respiro para este desafío tanto miel para tan poco arbusto un desperdicio hecho gemido qué pasodoble, con qué brío, se ha saltado esa valla, es un señor educado hasta saltando vallas, menudo maromo,has encontrado un ropero estrecho , pero ojo, es tu ropero, y estás planeandolo muy bien, estás surfeando este swing como un bestía como un mayordomo refinado, como un nadador camarero, como jugador de ajedrez avezado, con un garrote en un hosco agujero de la nariz de la derecha, en concreto por ahí llegarás a tu destino seguro, creo, seguro que lo creo, vamos esto casi seguro que lo creo, vamos, seguro seguro que casi seguro que creo creo que estás yendo por el lugar que toca, pero no me has mucho caso granjero, que no se distinguir un pez de una gallina, soy más inútil que un lerdo empapelado, osea, que no estés tan seguro de que te esté aconsejando bien, eso, por lo menos deberías saberlo, y bien, si ves esta exclamación ya lleca un rato ahí delanto voy a saltarla con elegancia, mira, como tu has hecho antes con la valla ! olé marinero, soy un baldomero que salta de maravilla, ya me has visto, con qué talante, te has fijado en la sonrisa de es seór no la mía, burro, más que burro, pero mira el caminito que has montao, ¡a la cárcel vas, ruso montao caballo pequeño como un mono! Pero a ver un poquito de decoro, que hay gente durmiendo y tu tirando la casa por la cabaña.
Esto es un espacio lleno de color. Sombras aquí y allá, me siento muerto, en el mejor sentido de la palabra. Me siento estribo, me siento un pelo, mira qué te digo, noche líquida eres mi pérdida, se reproduce en la planta y se vuelve a reproducir todo y siempre vuelve. Esparzo artimañas, babesas, marquesas, cremas, sábanas, asientos, porrazos , diccionarios, mercurios, rompecuernos, rompetoros. Es un espacio lleno de colo, lleno de onda, lleno de brisa, lleno y vacío, salvado y aterido, subido a un pedestal, para que lo vean todos. Unas jirafas muy lindas están deshechas en bromo, se deconstruye la risa, se queda a medias, revisa los últimos datos de las encuestas, son favorables, siempre gana en las encuestas, es un genio.
Estamentos penitenciarios de Villa Ramona
Mi mirada es siempre una mirada triste, seguida de un sol reluciente. Vengo a decir que hay un barco de vela esperándome en el puerto, con una antorcha muy larga. Con una antorcha en las nubes. La antorcha tiñe el cielo y los árboles de rojo. Y todo eso me está esperando ahí fuera, donde yo no puedo verlo. Solo pude verlo de reojo, mientras me marchaba. Hay una cueva de signos rozando el camino y anochezco en sus brazos abriendo el pecho, derramando esperanza, manchando su cara, roja como el fuego. Sabes qué cuento es ese, un espasmo y un beso, en las montañas giran adioses, hoy el vecino me ha dado una buena noticia, que en realidad era muy mala. Has vuelto. Entretanto, veo al señor Don jugando a dardos, en el porche, sentado, tiene una caja llena de dardos, ya no caben dardos en la dardera, es un vago jugón. Me estremezco entre piernas, berridos y soplidos, con los labios muy prietos y los ojos fijos en el mármol, voy reptando por la telaraña de un niño sin vergüenzas. El sonrojo se hace rugoso, la lágrima salta y baila, menuda forma de hacer amigos, abriendo avisos, con tus continuos guiños, con tus sonidos limpios, con tus bonitos lirios, estoy embobado, varado en tu espuma de mañana, con su música y con sus rayos de sol gritando alegrías. Me quedaría aquí mucho tiempo, no lo dudo. Al barrer nacen agujeros en tus pechos, al barrer el polvo se vuelve bueno, qué risa cuando veo esos montoncitos desperdigados por toda la casa, crean un cuadro y trincheras, recibos y barreras, escopetas en el agua, nacidas para morir en tu barriga una bala, son pólvora y son herido, vaya día llevo, sin verte, aquí.
Cuando hay nuevas formas de besos, cuando hay nuevos juegos en los rostros, cuando hay brechas en el suelo, voy a ello, a dejarlo y moverlo, siempre suelo derrumbar guías y perderme siempre, soy un torpe, bueno no siempre. Te regalo el regaliz, qué te parece, está bueno buenísimo, dime que sí, ahora. Autoritario como un cuartel, eso es, ahí es a donde voy, a obligarte a beber este agua de Bucarest, de Norte y Everest, te Suiza e Israel. No te metas en lugares de los que no puedas salir, consejo de rabejo. Uy, ¿Lo habéis visto? De repente reinó el libre albedrío, Albedrío I, menudo lío. Quiero decir que la rima es una tentación dulce como el carbón dulce, no hay resistencia por mi parte, tengo un almohadón para ella en mi alcoba de pirata. Un camerino de traje y corbata, un lunar vestido de novia, con un puro en la boca, eso sí que es una boda, ya te digo, mendrugo, que eres un mendrugo, dónde he dejado mi percha, no me acuerdo.
¡Qué bien!¡Qué ven mis ojos! Son eses y eses y más eses. ¡Pero por dios!¡Es cierto! Bosques y praderas, ríos y cuevas, noches y días retorcidos y fritos. ¡Es mi plato favorito!¿No te lo había dicho?¡Trae la game, boy! Esto es para celebrarlo con champagne de espuma blanca, euforia que se apaga, uf, un escalón partido, en este punto, bajo esta coma, me he encontrado un tío raro, me ha cogido por el brazo y me ha dicho, "tranquilo amigo tanta bulla te va a dejar tonto, tranquilo, que te he visto, este cuchillo es mi amigo, te vestiré de amigos, y se te acabará el cuento.¡No! ¡Calla! Y se calló.
Hay una revuelta de huevos en mi sartén. Me piden la vida, me piden la yema. Y yo les he dicho que aquí no hay yema que valga. Luego querían negociar, se han puesto tranquilos, y yo me he reído, eso es todo, me he reído y creo que ellos también se han reído, entonces nos hemos reído, y luego he dicho que adiós que yo no estoy para cuentos tontos, estamos solos o qué, remedios ninguno me falta valor para decirte que siempre serás clara como la yema, un chiste barato lo compra cualquiera, melena, te faltan tornillos en la mollera.
Un bicho rellenó sus patas de carne, el veneno era cierto, no mentía. Estudiando sus tácticas sus ritos, al final llegué a una conclusión, pero no me acuerdo de ninguna palabra de esa conclusión que estaba formada por unas cuantas palabras que colaboraban para llevar a cabo a la perfección la conclusión que he mencionado, pero de ni una palabra me acuerdo y siempre suele haber un verbo pero eso no es ninguna pista, no sé para que me dices que te haga caso, de vez en cuando, solo de vez en cuando aciertas y el viejo en la piscina llena una y otra vez su vaso de un licor de hierbas mallorquín que me da una envidia y un deseo, le abriría las nalgas hasta que toparan con sus testículos, un deseo raro, todo hay que decirlo, una mentira como un piano, eso está claro.
Un ambiente barriobajero no ayuda al estudio. Eso lo debemos curar con mantequilla, engordar a la población y hacerla sabuesa de sus gritos y maullidos, para que pueda subirse a los árboles de sus gritos, los más lindos del planeta. Planeta, te quedas plano como una planeta o como una ploneta, o como una planilla o una plonelleta. Estoy topado de fantasmas, de diablillos rusos, de serpientes y mofetas, algo muy maloliente, desde luego, no me veis, con los zapatos nuevos, caros y malditos. Deberíais mirarme.
Me falla el retrovisor, tío. Me falla esto, me falla lo otro, me fallas tú, me falla ella me falla él. Qué repinto de pintura, qué chuchería más chuche, que achuchón más inapropiado. Yo te quería, pero me has dejado. Labrado. Retado. Entre aguijón y escuadra. Un arma esquinada (la escuadra), un gol de corner directo, un gol olímpico. Pero es eso tío, me falla el retrovisor. Porqué no intentas entenderme. Lo que trato de decirte es importante y tu estás sin prestar mucha atención, ya me he dado cuenta. Era broma, no te quedes conmigo. Claro que no. Cada vez una curva más cerrada. Menos espacio en el discurso. Cada vez la frenada se apura un poco más. Llegará un momento que ni 360 grados, ni uno ni medio. 0. O cero. Dejar un cero, perdido entre puntos, es un desvío, la meta, la veo, perdí por muy poco, la moto, me quedaré aquí, tumbado en este árbol, la resina me fastidia la nuca. Solo he apoyado la nuca. Nada más que la nuca. Nada más y nada menos. Gol. Gol, gol, gol,gol. Gol. Gol, sí, gol.
Cuando hay nuevas formas de besos, cuando hay nuevos juegos en los rostros, cuando hay brechas en el suelo, voy a ello, a dejarlo y moverlo, siempre suelo derrumbar guías y perderme siempre, soy un torpe, bueno no siempre. Te regalo el regaliz, qué te parece, está bueno buenísimo, dime que sí, ahora. Autoritario como un cuartel, eso es, ahí es a donde voy, a obligarte a beber este agua de Bucarest, de Norte y Everest, te Suiza e Israel. No te metas en lugares de los que no puedas salir, consejo de rabejo. Uy, ¿Lo habéis visto? De repente reinó el libre albedrío, Albedrío I, menudo lío. Quiero decir que la rima es una tentación dulce como el carbón dulce, no hay resistencia por mi parte, tengo un almohadón para ella en mi alcoba de pirata. Un camerino de traje y corbata, un lunar vestido de novia, con un puro en la boca, eso sí que es una boda, ya te digo, mendrugo, que eres un mendrugo, dónde he dejado mi percha, no me acuerdo.
¡Qué bien!¡Qué ven mis ojos! Son eses y eses y más eses. ¡Pero por dios!¡Es cierto! Bosques y praderas, ríos y cuevas, noches y días retorcidos y fritos. ¡Es mi plato favorito!¿No te lo había dicho?¡Trae la game, boy! Esto es para celebrarlo con champagne de espuma blanca, euforia que se apaga, uf, un escalón partido, en este punto, bajo esta coma, me he encontrado un tío raro, me ha cogido por el brazo y me ha dicho, "tranquilo amigo tanta bulla te va a dejar tonto, tranquilo, que te he visto, este cuchillo es mi amigo, te vestiré de amigos, y se te acabará el cuento.¡No! ¡Calla! Y se calló.
Hay una revuelta de huevos en mi sartén. Me piden la vida, me piden la yema. Y yo les he dicho que aquí no hay yema que valga. Luego querían negociar, se han puesto tranquilos, y yo me he reído, eso es todo, me he reído y creo que ellos también se han reído, entonces nos hemos reído, y luego he dicho que adiós que yo no estoy para cuentos tontos, estamos solos o qué, remedios ninguno me falta valor para decirte que siempre serás clara como la yema, un chiste barato lo compra cualquiera, melena, te faltan tornillos en la mollera.
Un bicho rellenó sus patas de carne, el veneno era cierto, no mentía. Estudiando sus tácticas sus ritos, al final llegué a una conclusión, pero no me acuerdo de ninguna palabra de esa conclusión que estaba formada por unas cuantas palabras que colaboraban para llevar a cabo a la perfección la conclusión que he mencionado, pero de ni una palabra me acuerdo y siempre suele haber un verbo pero eso no es ninguna pista, no sé para que me dices que te haga caso, de vez en cuando, solo de vez en cuando aciertas y el viejo en la piscina llena una y otra vez su vaso de un licor de hierbas mallorquín que me da una envidia y un deseo, le abriría las nalgas hasta que toparan con sus testículos, un deseo raro, todo hay que decirlo, una mentira como un piano, eso está claro.
Un ambiente barriobajero no ayuda al estudio. Eso lo debemos curar con mantequilla, engordar a la población y hacerla sabuesa de sus gritos y maullidos, para que pueda subirse a los árboles de sus gritos, los más lindos del planeta. Planeta, te quedas plano como una planeta o como una ploneta, o como una planilla o una plonelleta. Estoy topado de fantasmas, de diablillos rusos, de serpientes y mofetas, algo muy maloliente, desde luego, no me veis, con los zapatos nuevos, caros y malditos. Deberíais mirarme.
Me falla el retrovisor, tío. Me falla esto, me falla lo otro, me fallas tú, me falla ella me falla él. Qué repinto de pintura, qué chuchería más chuche, que achuchón más inapropiado. Yo te quería, pero me has dejado. Labrado. Retado. Entre aguijón y escuadra. Un arma esquinada (la escuadra), un gol de corner directo, un gol olímpico. Pero es eso tío, me falla el retrovisor. Porqué no intentas entenderme. Lo que trato de decirte es importante y tu estás sin prestar mucha atención, ya me he dado cuenta. Era broma, no te quedes conmigo. Claro que no. Cada vez una curva más cerrada. Menos espacio en el discurso. Cada vez la frenada se apura un poco más. Llegará un momento que ni 360 grados, ni uno ni medio. 0. O cero. Dejar un cero, perdido entre puntos, es un desvío, la meta, la veo, perdí por muy poco, la moto, me quedaré aquí, tumbado en este árbol, la resina me fastidia la nuca. Solo he apoyado la nuca. Nada más que la nuca. Nada más y nada menos. Gol. Gol, gol, gol,gol. Gol. Gol, sí, gol.
martes, 17 de junio de 2014
Barajando posibilidades de amar, una carta.
Hola amigo
Solo me acuerdo de tu capa. Era de un azul intenso, sí, la recuerdo bien. Eso es todo lo que recuerdo. Quiero que sepas que me acuerdo de esto. Soy un buen hombre, amigo de mis amigos, y tu capa me recuerda a una amiga que tuve, muy guapa , morena, y con unos ojos... no hace falta que te diga que estaba enamorado de ella. Ella no tenía ninguna capa ni ropa, que yo sepa, que se le pareciera a la tuya del azul intenso. Sin embargo, el acordarme de tu capa me acuerdo a su vez de la esencia de esa muchacha, la que te digo, de la que estaba enamorado, ¿hasta las trancas? ¿hasta el tuétano? Sí, hasta ahí también. Pero ahora, que ha pasado ya un tiempo, ¿¡cómo puedo estar seguro de que mi amor era verdadero!? ¡Si cuando estoy en la plaza y me encuentro repentinamente con mi vecina que me saluda como siempre hace se me cae el alma al suelo! Ya te habrás dado cuenta de que soy un sentimental, pero desconfía, soy duro de pelar si me enfado, no te relajes ni un momento, quiero que estés tenso leyendo esta carta, no me hagas enfadar leyéndola tumbado en el sofá. Te recomiendo que la leas en el pasillo, o en el recibidor, con la luz justa, te lo digo ahora cuando ya estás acabándola. Que tonterías se me ocurren, cómo voy a saber que no voy a escribir tres folios más después de esto, perdóname, creo que te he hecho perder el hilo.
No entiendo en qué consiste amar, quiero que me respondas diciendo qué debo hacer. Soy tozudo como una mula.
Te gustará saber qué desayuno: siempre zumo de tómate, sobretodo ahora, que el verano achucha, y yo soy un pordiosero divino, un acalorado sentimental putino. También suelo rallar pan sobre leche y con una pizca de miel y pimienta redondeo el plato fuerte. Soy un extravagante, creo que lo estás notando, ahí donde estás, en tu casa, te imagino en el pasillo, muy tenso, arrugando un poco este papel con la mano y sosteniéndolo muy cerca de los ojos, porque no quieres perderte nada de lo que te digo. Nada de nada. Una vez terminado el desayuno salgo a pasear un rato, suelo acabar a eso de las once en la plaza, ya sabes, sé que vives cerca. Y espero con paciencia a que pase mi vecina y me dé su sencillo saludo. No puedo entender como algo tan sencillo puede derivar en algo tan complejo, porque creo sinceramente que si nunca me hubiese saludado de esa manera, no me habría enamorado jamás de ella.
Lo siento, pero debo dejarte, no soy bueno despidiendo las cartas, y no quiero acabar esta de mala manera, después de haberte pedido tanta atención, me sentiría mal, amigo.
Me quedo con tu capa, y con tu manera de andar. Ay, me has pillado, soy un poco mentiroso a veces, no me juzgues, pero sí, es verdad, también me acuerdo de tu manera de andar, ¡cómo olvidarse!¡si parecías un perro gordito!
Hasta mañana Manuel, soy tuyo, a veces, ciertas noches, cuando cierro los ojos, me siento Hércules, me siento fuerte como un gladiador.
Ciertas noches
Julio
Solo me acuerdo de tu capa. Era de un azul intenso, sí, la recuerdo bien. Eso es todo lo que recuerdo. Quiero que sepas que me acuerdo de esto. Soy un buen hombre, amigo de mis amigos, y tu capa me recuerda a una amiga que tuve, muy guapa , morena, y con unos ojos... no hace falta que te diga que estaba enamorado de ella. Ella no tenía ninguna capa ni ropa, que yo sepa, que se le pareciera a la tuya del azul intenso. Sin embargo, el acordarme de tu capa me acuerdo a su vez de la esencia de esa muchacha, la que te digo, de la que estaba enamorado, ¿hasta las trancas? ¿hasta el tuétano? Sí, hasta ahí también. Pero ahora, que ha pasado ya un tiempo, ¿¡cómo puedo estar seguro de que mi amor era verdadero!? ¡Si cuando estoy en la plaza y me encuentro repentinamente con mi vecina que me saluda como siempre hace se me cae el alma al suelo! Ya te habrás dado cuenta de que soy un sentimental, pero desconfía, soy duro de pelar si me enfado, no te relajes ni un momento, quiero que estés tenso leyendo esta carta, no me hagas enfadar leyéndola tumbado en el sofá. Te recomiendo que la leas en el pasillo, o en el recibidor, con la luz justa, te lo digo ahora cuando ya estás acabándola. Que tonterías se me ocurren, cómo voy a saber que no voy a escribir tres folios más después de esto, perdóname, creo que te he hecho perder el hilo.
No entiendo en qué consiste amar, quiero que me respondas diciendo qué debo hacer. Soy tozudo como una mula.
Te gustará saber qué desayuno: siempre zumo de tómate, sobretodo ahora, que el verano achucha, y yo soy un pordiosero divino, un acalorado sentimental putino. También suelo rallar pan sobre leche y con una pizca de miel y pimienta redondeo el plato fuerte. Soy un extravagante, creo que lo estás notando, ahí donde estás, en tu casa, te imagino en el pasillo, muy tenso, arrugando un poco este papel con la mano y sosteniéndolo muy cerca de los ojos, porque no quieres perderte nada de lo que te digo. Nada de nada. Una vez terminado el desayuno salgo a pasear un rato, suelo acabar a eso de las once en la plaza, ya sabes, sé que vives cerca. Y espero con paciencia a que pase mi vecina y me dé su sencillo saludo. No puedo entender como algo tan sencillo puede derivar en algo tan complejo, porque creo sinceramente que si nunca me hubiese saludado de esa manera, no me habría enamorado jamás de ella.
Lo siento, pero debo dejarte, no soy bueno despidiendo las cartas, y no quiero acabar esta de mala manera, después de haberte pedido tanta atención, me sentiría mal, amigo.
Me quedo con tu capa, y con tu manera de andar. Ay, me has pillado, soy un poco mentiroso a veces, no me juzgues, pero sí, es verdad, también me acuerdo de tu manera de andar, ¡cómo olvidarse!¡si parecías un perro gordito!
Hasta mañana Manuel, soy tuyo, a veces, ciertas noches, cuando cierro los ojos, me siento Hércules, me siento fuerte como un gladiador.
Ciertas noches
Julio
lunes, 16 de junio de 2014
¡Pero bueno!
El jabalí se miró a los ojos a través del espejo. Los vio muy juntos, amarillos y rancios, casi podridos. Se dio la vuelta y bajó por las escaleras. Llegó a la cocina y preparó una tostada con crema silbando su canción preferida, una cubana, antigua, con muchas notas, que hacía las delicias de sus oídos. Siempre a punto siempre servicial, su sirviente, le trajo un taza de café con leche, la sorbió con sus labios de marqués, extraños, encajados en su mandíbula de jabalí.
Se anudó los zapatos y caminando siempre al frente salió de la casa y pensó en los franceses del demonio que querían su cabeza y su cuerpo cortado a rodajas "¡maldición, dueños de lo maligno! ¿No sabéis comer algarrobas en vez de carne de mis congéneres? ¡Malidición y mil veces maldición!".
Después de tan duras palabras se relajó excesivamente, se encendió un cigarro y se tumbó en el jardín. Contó veintisiete gaviotas y pensó en la felicidad y en el cencerro de su cuñado, apodado "El trotón", menudo embrollo de jabalí, menudo lío de piernas, menudo chollo de vendedor ambulante, este camino es una curva cerrada, un guiño a la juventud, una multitud de atletas borrachos intentando saltar su borrachera con una pértiga, un desbarajuste, a poder ser, sucio, con babas de gato, con sollozos de preso, con ribetes de dorados, con piscinas llenas de aire, amigo, te lo digo yo, te has despistado.
El jabalí tuvo una idea, una idea que brillaba, una idea brillante. Se contuvo a expresarla en voz alta pues nadie podía oírla, ni siquiera el sirviente, que estaba ocupado limpiando su despacho.
El sol calentaba la hierba y se encendían algunos insectos, enrojecían ofreciendo amor, que siempre es inútil, ya que su vergüenza echaba pa' atrás a todo ser viviente, sin embargo fue un zombi con cara de huevo el que abrazó un árbol, y el árbol no se movió, ni se inmutó; no tiene lo hay que tener para moverse, no me pondré a reflexionar sobre ello, es absurdo. Un lamento cayó de una nube alargada, de una de sus puntas surgió un pájaro que sonreía sonriente, riéndose entre dientes voló sobre nuestras cabezas. Nosotros lo vimos tumbados y dormidos, pero no en sueños.
Un escritor, escribía a pluma un texto sobre un papel amarillo. Sudaba a chorros, sin camisa, semidesnudo, sin mirar el papel, mirando al frente por una ventana, veía un pájaro acercarse, muy serio, una seriedad de reprimenda de profesor, por haber suspendido el examen de forma desastrosa.
El escritor en el comedor de su casa, solo, comiendo carne de cerdo, o de jabalí tal vez. Piensa en una noche oscura, llena de lunas, plagada de brumas, con brazos blandiendo puñales ensangrentados y esa clase de cosas. Una noche de terror.
La juventud es un recuerdo para el viejo pescador. Lágrimas horizontales caen en la luz de su linterna que intenta dar lumbre al fondo del mar, insondable. Remolinos de mar brava cruzan el barco, haciéndolo añicos, bravura sin par en tales remolinos, realizando cortes propios de una katana. Allá en la lejanía, un sol se despereza de santos, se descalza de mares y se sacude los gritos de la noche con suavidad, que es lentitud, pero también es paz.
Una tarde de mayo un vendedor de fruta extiende sus brazos agarrando y ofreciendo con sus manos dos grandes manzanas rojas. Su tamaño impresiona a un niño que no quiere comérselas, tan solo mirarlas, tal vez tocarlas.
El arte sufre dolores de barriga muy severos. Pienso en mi madre, qué buena mujer, sabe de todo, qué inteligencia, qué pasión, qué entereza, qué forma de vivir la vida. "Vivir la vida", una expresión que lleva consigo una obligada simpatía entre "Vivir" y "la vida". ¿Qué otra cosa se puede vivir si no?
Quiero vivir una hora de felicidad, que es una hora de vida: no hay escapatoria.
Mancharse la ropa al comer es lo más bonito que te puede suceder. No es suerte, hay quienes se manchan más que el resto, ¡son brutos, descarados y siempre sonríen como reyes mientras comen!
Quiero darte las gracias. Hemos llegado al punto final de la vida. Ya no hay vivir que valga.
Se anudó los zapatos y caminando siempre al frente salió de la casa y pensó en los franceses del demonio que querían su cabeza y su cuerpo cortado a rodajas "¡maldición, dueños de lo maligno! ¿No sabéis comer algarrobas en vez de carne de mis congéneres? ¡Malidición y mil veces maldición!".
Después de tan duras palabras se relajó excesivamente, se encendió un cigarro y se tumbó en el jardín. Contó veintisiete gaviotas y pensó en la felicidad y en el cencerro de su cuñado, apodado "El trotón", menudo embrollo de jabalí, menudo lío de piernas, menudo chollo de vendedor ambulante, este camino es una curva cerrada, un guiño a la juventud, una multitud de atletas borrachos intentando saltar su borrachera con una pértiga, un desbarajuste, a poder ser, sucio, con babas de gato, con sollozos de preso, con ribetes de dorados, con piscinas llenas de aire, amigo, te lo digo yo, te has despistado.
El jabalí tuvo una idea, una idea que brillaba, una idea brillante. Se contuvo a expresarla en voz alta pues nadie podía oírla, ni siquiera el sirviente, que estaba ocupado limpiando su despacho.
El sol calentaba la hierba y se encendían algunos insectos, enrojecían ofreciendo amor, que siempre es inútil, ya que su vergüenza echaba pa' atrás a todo ser viviente, sin embargo fue un zombi con cara de huevo el que abrazó un árbol, y el árbol no se movió, ni se inmutó; no tiene lo hay que tener para moverse, no me pondré a reflexionar sobre ello, es absurdo. Un lamento cayó de una nube alargada, de una de sus puntas surgió un pájaro que sonreía sonriente, riéndose entre dientes voló sobre nuestras cabezas. Nosotros lo vimos tumbados y dormidos, pero no en sueños.
Un escritor, escribía a pluma un texto sobre un papel amarillo. Sudaba a chorros, sin camisa, semidesnudo, sin mirar el papel, mirando al frente por una ventana, veía un pájaro acercarse, muy serio, una seriedad de reprimenda de profesor, por haber suspendido el examen de forma desastrosa.
El escritor en el comedor de su casa, solo, comiendo carne de cerdo, o de jabalí tal vez. Piensa en una noche oscura, llena de lunas, plagada de brumas, con brazos blandiendo puñales ensangrentados y esa clase de cosas. Una noche de terror.
La juventud es un recuerdo para el viejo pescador. Lágrimas horizontales caen en la luz de su linterna que intenta dar lumbre al fondo del mar, insondable. Remolinos de mar brava cruzan el barco, haciéndolo añicos, bravura sin par en tales remolinos, realizando cortes propios de una katana. Allá en la lejanía, un sol se despereza de santos, se descalza de mares y se sacude los gritos de la noche con suavidad, que es lentitud, pero también es paz.
Una tarde de mayo un vendedor de fruta extiende sus brazos agarrando y ofreciendo con sus manos dos grandes manzanas rojas. Su tamaño impresiona a un niño que no quiere comérselas, tan solo mirarlas, tal vez tocarlas.
El arte sufre dolores de barriga muy severos. Pienso en mi madre, qué buena mujer, sabe de todo, qué inteligencia, qué pasión, qué entereza, qué forma de vivir la vida. "Vivir la vida", una expresión que lleva consigo una obligada simpatía entre "Vivir" y "la vida". ¿Qué otra cosa se puede vivir si no?
Quiero vivir una hora de felicidad, que es una hora de vida: no hay escapatoria.
Mancharse la ropa al comer es lo más bonito que te puede suceder. No es suerte, hay quienes se manchan más que el resto, ¡son brutos, descarados y siempre sonríen como reyes mientras comen!
Quiero darte las gracias. Hemos llegado al punto final de la vida. Ya no hay vivir que valga.
sábado, 7 de junio de 2014
Mal de altura
Una dentellada de marmórea juventud.
hoy en mi corazón
hay república
hay soledad vacía
repaso mis temas,
no consigo unirlos
no consigo descifrar cifras
juntarlas todas
tender rosas
caminar a oscuras
medusas y manos
cojo la tuya
¡qué espanto!
recibir balas
firmadas con sangre.
Cañón de besos
hoy salgo disparado
salgo volando
y caigo siempre
en tus brazos,
padezco mal de altura
sobretodo en tus brazos.
Puedes prepararme un tazón
de te caliente
no esperes moverte
mírame aquí
que tengo amor.
Estoy cansado,
el perfecto peso de tu cuerpo
desconchado y puntiagudo
me pincho
me pincho con tu nombre
y sangro tranquilo
dónde están la señoras que fuman puros y ríen vulgarmente
envejezco en su piel manchada de risas
preparo una choza en sus lindas arrugas y me arrugo
me arrugo mucho
estoy abarrotado de agua
estoy henchido de lino
entre arruga y arrugo pienso solo en morir.
Riño tus luchas en mis sueños
atravieso todos los confines
merezco todas tus penas
y guío los serrines
tengo que tapar
la mala suerte de tu entrada.
Despiértame entre ternuras raídas
despáchame en cuanto puedas
un destino es un hecho
y no me puedo tomar esto
tan en serio.
Una conclusión no concluye nada
parece esperar detrás de la puerta,
una conclusión no diluye nada
porque siempre desespero,
todo lo que hago
no siento que lo haga
para nada.
hoy en mi corazón
hay república
hay soledad vacía
repaso mis temas,
no consigo unirlos
no consigo descifrar cifras
juntarlas todas
tender rosas
caminar a oscuras
medusas y manos
cojo la tuya
¡qué espanto!
recibir balas
firmadas con sangre.
Cañón de besos
hoy salgo disparado
salgo volando
y caigo siempre
en tus brazos,
padezco mal de altura
sobretodo en tus brazos.
Puedes prepararme un tazón
de te caliente
no esperes moverte
mírame aquí
que tengo amor.
Estoy cansado,
el perfecto peso de tu cuerpo
desconchado y puntiagudo
me pincho
me pincho con tu nombre
y sangro tranquilo
dónde están la señoras que fuman puros y ríen vulgarmente
envejezco en su piel manchada de risas
preparo una choza en sus lindas arrugas y me arrugo
me arrugo mucho
estoy abarrotado de agua
estoy henchido de lino
entre arruga y arrugo pienso solo en morir.
Riño tus luchas en mis sueños
atravieso todos los confines
merezco todas tus penas
y guío los serrines
tengo que tapar
la mala suerte de tu entrada.
Despiértame entre ternuras raídas
despáchame en cuanto puedas
un destino es un hecho
y no me puedo tomar esto
tan en serio.
Una conclusión no concluye nada
parece esperar detrás de la puerta,
una conclusión no diluye nada
porque siempre desespero,
todo lo que hago
no siento que lo haga
para nada.
miércoles, 4 de junio de 2014
Meigón!
Meigón! Tengo un barco fluflús que nos llevará a Irlanda
¿Y eso?
Porque quiero bordear tu cara con crispies de amor
Oh qué contento estoy, no se donde poner el bote.
Hazlo a la mar Ramón que es ¡para hoy!
¿De veras? Esto es un disquete volador. Me cago en tu coño, estoy soberbio.
Oh sí eres un verdadero placer, me estás llevando a un ictus directo
Megaman estoy tan contento que creo que te podría dar un BESO.
No exageres Ramon que tengo un jamón ¡muy salado!
Es que he descubierto la paz y creo que no la perderé, es paz de veras, tócala, ¡mullida como un pan!
¡Esto es para comérselo y no creérselo! Sabor de nube amigo, ¿No lo dirás en serio? Mi mano se ha quedado mullida de tanto tocar este pan. Me acuerdo de mi mamma y me pongo a llorinñear, fantastic gym, sulibatu de arbit-trún.
¿Y eso?
Porque quiero bordear tu cara con crispies de amor
Oh qué contento estoy, no se donde poner el bote.
Hazlo a la mar Ramón que es ¡para hoy!
¿De veras? Esto es un disquete volador. Me cago en tu coño, estoy soberbio.
Oh sí eres un verdadero placer, me estás llevando a un ictus directo
Megaman estoy tan contento que creo que te podría dar un BESO.
No exageres Ramon que tengo un jamón ¡muy salado!
Es que he descubierto la paz y creo que no la perderé, es paz de veras, tócala, ¡mullida como un pan!
¡Esto es para comérselo y no creérselo! Sabor de nube amigo, ¿No lo dirás en serio? Mi mano se ha quedado mullida de tanto tocar este pan. Me acuerdo de mi mamma y me pongo a llorinñear, fantastic gym, sulibatu de arbit-trún.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)