sábado, 23 de marzo de 2013

Jungle Brothers

Potentes rasgos cruzaban su cara. Era como sentarse a observar un luchador nato, destrozado por las profundidades de cuchillos en llamas.
"Me quemaron vivo," me dijo. "Tengo toda la piel destrozada".

A mí me costó verlo, pero a él le costó más explicarlo. Pacientemente colgué el abrigo y me dirigí hacia la cocina con un brazo bajo el otro brazo.
"Tengo muchas ganas de enseñarte esta playa. Ya verás."

Explicarlo, para él, era como entrar en una pocilga buscando un tronco mojado.Ya de por si era resbaloso, pero sin estar preparado las diferentes habitaciones de la pocilga se hacían duras de navegar. Entrabas por puertas tras puertas y cada estancia se llenaba más de barro apestoso.
"Mira," gritó. "Yo ya no sé qué quieres de mí, la verdad."

Eso era verdad. No lo sabía ni yo. Pero, ¿qué más da? Estoy contento de tenerte todo entrecortado y jodido por las balas. Creo que un cuchillito más ya no te hará mal. De hecho, tengo la teoría de que un último cuchillo te curaría esa sangre sucia.

"A la mierda con tus teorías, hermano."
Me llamaba hermano, como un guerrero con falta de sueño.

"Venga ya, venga ya, cálmate. Cálmese."
Sin dejar de pelar patatas en la cocina me giré para mirarle los ojos. Él seguía sangrando tranquilamente en el sillón. Una tortillita te iría bien, pensé. Luego dije:

"Déjame ver esos 'sockets' detrás del ojo." Lancé pieles frías al contenedor abierto. "Déjame ver los auxilios, me ayudarían mucho".

"A la mierda tus 'sockets', siempre tus 'sockets'. Yo quiero algo limpio." Se levantó. "Quiero algo puro y algo sencillo. Quiero que me dejes salir a sangrar en el césped. ¿Qué es este sillón? No tengo ni idea de dónde sacas las patatas, ni las cocinas. Yo salgo al jardín hermano, me voy a la playa.
Me dejo crecer las uñas, y dejaré que las putas me unten de mantequilla. Ya no quiero que me frían más, ni que me cocinen de ninguna forma. Estoy cansado de tus poquets. Quiero envergaduras fritas, y un par de BUENOS MELONES, jajaja. Sí sí, quiero putas a caudales, tirarlas por un barranco y prenderle fuego al valle. Voy a asesinar cadáveres de monja, y luego....luego te vas a enterar, porque todo volverá hacia esta mierda de cocina y te llenará del barro rojo más destructor que te pueda lanzar. A la mierda tus patatas, hermano. No más tortillas para mí."


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