sábado, 23 de marzo de 2013

Algo Ligero

Mientras sacas la polla, ¿me podrías traer algo ligero?
Algo fresquito, no sé...unos tentempiés de tortillita, o un pedazo de fruta.
Quiero para ti lo mejor. Quiero que sepas que esto saldrá bien.
Dos pasillos dolorosamente estrechos, un platito de aceitunas rellenas. Un final a la vista, borroso e irreal.
Cuando quieras salir a la calle, llámame. Te animaré desde el balcón.
Quiero para ti un perrito de compañía, lamiéndote los cordones y aullando a la vez; aquella vez que me cogiste de la mano y me dijiste: "para mañana, dos pasillos rellenos. Quien quiera pasar los tendrá que devorar. Devora tu final e instálate por fin en esta sala. Cógeme del pene, borroso e irreal".
Quiero que sepas el punto más conciso de esta ligereza, y que lo sepas de memoria. El punto te habla desde el campo con alegriosas canciones. Concisas puntas de esquinilla doble, por el ropaje de tus faldas yo diría que eres maniobra/pasatiempos y además! Casada.
Ligeramente dolida por mis puntiagudos palos. Tantos, tantos palitos de joderte la vida, ¡y espera a que te los clave por la nuez! Esto no acaba nunca, el final no está en la ameliorada puerta.

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