Sí, es cierto
esos hombres te cercenan a lonchas finas
con cuchillos pero sin manos
toda la tarde cortando
Es cierto que te observo
desde hace tiempo, te intento
y hay ritmos escondidos bajo tus pensamientos
ritmos que se parecen descaradamente
se parecen tanto entre sí
¿Quieres caer por la rampa? La he preparado esta mañana
mientras unas lonchas finas me hablaban
de nosequé rato y rato
Yo me deslizo con facilidad y me enorgullezco, es cierto,
pero no tanto como otros que cantan sin ritmo en momentos
cuyo sentido se cobra paso a paso
Si tuviese que escoger, te escogería la mano solamente
sintiéndote cercana a una caída bendecida.
Sus reproches despiertan a los vecinos
con un ruido metálico y dividido
¿no te divide el sueño? Eso dicen
los vecinos engreídos y orgullosos
mientras aplauden la noche por ser
tan buena
y dejarnos
tanto
y sus aplausos no les dejan dormir pero luego
nos culpan a nosotros ¿no crees?
Es cierto...
Cercenada a finas superficies
en cada círculo veo un ojo
pero tu vives fuera, en los recintos perdidos de todo medio
y todo centro de comunicación entre mendigos
¿No crees? Deberías creer un poco más en tus caídas
si te duele el culo, ríete de su veracidad pomposa
y apláudete a ti misma hasta que no puedas
conciliar ni el sueño ni el límite.
Quiero regalarte un cuchillo, uno sólo.
Y después los blandirás alegremente por costumbre, ¡ya verás
qué bien, te acordarás al instante!
De todas las personas que no llegaron
a salvarse
No hay comentarios:
Publicar un comentario