Tengo planeado entrar en una rosa, seguramente mañana mismo.
El objetivo es entrar para no salir, pero aún no sé muy bien si la puerta da a un interior o a un exterior.
La información que me ha llegado es pobre. Puede que al final entre para salir, y una vez fuera...
No tengo ningún plan para "una vez fuera".
Si quieres venir plántate mañana en el jardín de Casa. Vendrán también unas reconstrucciones de tu figura.
Pero no pueden hablar, o sea que no te preocupes. Yo llevaré dos bajo el brazo, como maniquies. Si me ayudas te lo agradeceré
porque pesan bastante.
Llevándonos los unos a los otros bajo el brazo entraremos en la rosa y es posible que entremos a un afuera.
Yo lo planeo todo pensando en el adentro. Si entramos, entramos; y espero que nos atiendan bien.
Dos clientes me dijeron una vez, y yo les respondí una vez también. Aquí los intercambios son severos.
Pero dentro de una rosa los intercambios existen como miembros desfigurados, y eso es lo que quiero ahora mismo.
Creo que las paredes serán blandas, o al menos eso espero. Espero que sean tan blandas que nos podamos dormir como insectos.
Espero que te acuerdes de ablandar las paredes cuando me prepares la alfombrilla. Pienso pisarla bien fuerte antes de entrar.
Recuerda que el plan es mañana, no entres antes de tiempo. No te comas mis desgracias, y
guárdame un trozo.
Creo que las rosas tienen pinchos por el interior. Los pétalos también penetran esa estancia. Creo que dentro de una rosa
no estaremos nada seguros. Puede que duela tanto o más que el jardín.
Si me insistes prepararé un plan para el caso en que
la puerta nos lleve de nuevo afuera.
Si insistes me lavaré las manos antes de comer, pero sólo si tu te quitas la ropa
dentro de esta rosa
y te vistes bajo el brazo
que pesa bastante
y me guardas un trozo para cuando quepan mis mundos dentro de una rosa
o dentro de tus zapatos cuando llueva
y no tenga destrozos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario