lunes, 19 de agosto de 2013

Dentado muy bien (¡qué listillo!)

¡Estupendo! Saldré a veros calar el agua por la brida. Mira que llevo años en esta empresa, pero hay empujones de crema y empujones de nata, ¡jaja! Ya sabes...a veces la cola sorbea con delicadeza.
Sin embargo, dos veces son nada. Fulana empapada, ¿quieres casarte conmigo? ¡Qué digo! En realidad quería preguntarte si querías venir a casa a comer y a dormir. Yo duermo en el sofá, soy bondadoso.

"¡Vale!"

Vino a casa y le dejé le mellera, la gascúsa y los merfes. Me dijo de todo, lamió la mesa como una guarra y yo lamí el suelo (pero hice trampa porque el suelo es bueno!! jaja!!). De hecho tuve problemas al levantarme: la espalda se me doblaba como un boomerang y golpeaba los trastos de debajo del techo a la Cincada. Mucha lumbre pero pocas NUECES JAJAJA!!!! Búfala me dijo la criada, es puta y es atravesada. Venga, más diversión: por venir acompañado me tocó celebrar con ellos y abrir un sham-pam. Dije:

"Corbatas las tiene todo el mundo, pero...¿y si me decís que la Gurba es buena? ¡Eso ya no es acorbatado! Incluso os lamentaría el acercaros a las manivelas. Hay corbatas y hay Gurbas, en eso estamos de acuerdo. En lo que difieren nuestros penes es en la sonrisa, y una sonrisa bien blanca gana todos los rounds."

Se petaron de risa como los ricachondos que son, y me dieron la mano "varias veces". Tuve le placer de entrar a la sala de estar, y dejarme caer sobre los muebles como un indigente. ¡Saladito, saladito!, grité por toda la alfombra dejándola perdida.

"Malos hombres....esos son los que me quejan y me encierran. Me dicen de todo: se súltan. ¡Vaya vaya!"

No te dejes atrapar por el vuelo más barato. Lleva sandalias, es un anfitrión nato, un galardón. Es bueno como el Bananas, ese primo chingón de los nuestros. ¡Ya te acuerdas! ¡El Bananas!

Al final durmió ella en el sofá. Yo pasé la noche cortándole los dedos del pie y babeando ante el espectáculo de su regeneración. ¡Le volvían a crecer, quiero decir! Le cortaba, le cortaba, y la sangre seguía danzando reggaeton moruno pero los pies reaparecían, se conglomeraban como en un plan piramidal y me robaban todo lo que tenía sin sacarme ni una queja. Una manifestación mientras ella dormía. Vaya chica: le pediré el matrimonio, y luego me casaré con él (¡con el matrimonio! ¡Qué listillo!)

No hay comentarios:

Publicar un comentario