miércoles, 11 de septiembre de 2013

San Cocina

¡San Cocina, tú por aquí!
El santo de la perla visitó mi hospital un día. Fue una espiral de insultos e incongruencias ese día, sí. Vino al hospital y me saludó:

"¡Doña, está usted bien! ¡Tiene buenos aires, buena costura! Saludos."

Me alegré, pero no sin antes talar un porvenir de árboles BUENOS. Árboles jugosos e iridiscentes.

Basta de esa basura. Quiero que te salgan gusanillos de los guantes, cuando te descalces te arrastrarán los monjes hacia la celda, te desarroparán las monjas hasta que duela, y cogerás los palos del jardín para escapar y crear puentes, pasteles.

Soltura es lo que te falta, niña. Bailarás como un trueno si aprendes el motivo Jordán, el rostro de la ballena.

Betún. Ya te digo si betún, betún bermejo!!!!

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