¡Simple! Pero relleno.
Sin aguado es bueno, tierno. Ponle una cesta, ¿para atrapar al vuelo? ¡A un delicioso cordero!
"¡La piedra resuena con ecos de suéter usado!"
"Así me gustan a mí los suéteres: usados. ¿Lo sabías?"
No le importaba, pero siguió jugando como un cordero (sí, así así, así siguió la aguja del corral, puntiaguda y muchaha. ¡Buena era ella!), pero no dijo nada si desdecir la verdadera intención del huésped.
Impotente y calderón. No podrás levantar la polla si no llevas pantalón. La peña del sur es caladín caladón. Bababín bababón. Jujujín jujujón.
Locuras de pelo húmedo, y pelo azul nacido en islas griegas del mundo hermético que te amó. Te lo digo por si te falta empleo: coge la mano de un duende y mastica el as de la manga, dolor en almíbar (¡uuuy!) y mucho mueble. Mueble fino y serrino, serenos del tiempo atardecedor, ciénaga de pueblos, supermercado caliente.
Jódete, burra.
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