viernes, 8 de junio de 2012
Dídac
Estoy en el metro. Me he encontrado con Juan. Él me dice que tiene cocaína y que vaya a un concierto. Me nombra a varios grupos pero no consigo aclarar qué grupo es el que toca hoy. De todas formas no me apetece. No me apetece drogarme ni estar hasta tan tarde por ahí. Además quiero ir a casa de Dídac. Llego a mi parada y salgo del metro. Nada extraño hasta llegar al edificio de Dídac. Para llegar a su piso has de coger dos ascensores. Estos sí que son raros. Son muy grandes y están muy sucios. Parecen montacargas y no acensores. Al llegar a casa de Dídac todo está bien. Tiene discos suyos para vender. Por lo visto hace muchas más canciones de las que me imaginaba. Lp diez euros, Ep tres. Las paredes estan llenas de pósters en los que sale él sonriendo y debajo el nombre de una de sus canciones. Son pósters-promo pero solo él los tiene (no parece que sea muy fan de sí mismo, sino que simplemente está muy contento de hacer esas canciones y hace sus pósters para las visitas). No le llego a decir que no puedo comprarle nada cuando él ya me esta diciendo que no pasa nada, que otro dia será. Por un momento, creo que le caigo bien, incluso me ofrece cigarrillos al ver que lo míos están partidos por la mitad. Pero a los diez minutos de estar allí, me advierte que son la una de la madrugada, que ya no puedo coger el metro y que es muy tarde. Me quiere echar de su casa pero, joder, tiene razón, es muy tarde. Y yo no lo sabía, se me ha ido mucho la olla. Al salir de su casa veo entrar a una mujer que se parece a Concha Velasco, una cara parecida, una edad parecida, pero más guapa (aún). Intento bajar por las escaleras en vez de coger el ascensor pero ahí me encuentro un monton de gente grabando un corto, una peli o simplemente algun video como los que hace Didac. De repente, siento que estoy molestando mucho, casi tiro al suelo un foco. Vuelvo a subir el pequeño tramo de escaleras que he bajado y cojo el ascensor. Y el ascensor también esta bastante lleno de gente. Pero no molesto. Todos son jovenes, de una edad parecida a la mía. Me doy cuenta de que todos esos jovenes van drogados, lo más seguro, de cocaína. Y les intento hacer la coña de, "¿qué tiene la farinha de Ibiza que no te gusta?" y uno de ellos me responde "¿Qué?". A mi me sale un "joder van todos encocaos" y el mismo tío me responde "¿Sí? ¡Uee! nosotros también" evidentemente ha entendido mal lo que le he dicho, pero ya es demasiado tarde para rectificar, están desbocados y gritan mucho. Gritando me pregunta que qué me parece España. Y yo le digo que muy muy bien. En un primer momento no sé si saben que estoy bromeando. El tío con el que estoy hablando ahora me mira de una forma extraña, es el único que no grita. Con un poco de miedo suelto "es bromaa..." pero creo que no me oye. Sin mirarme, grita a pleno pulmón "¡¡España es un bloque de cementooooo!!". Me alivia pensar que no le he herido en el alma con mi comentario. De todas formas, su grito y su lema me parecen demasiado exagerados. No sé a que viene una reivindicación de ese estilo en un ascensor. Pero no pasa nada, me caen bien. Y ellos creen que voy encocado. Todo bien. Lo único que me jode es que tengo que ir andando a casa.
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