viernes, 14 de noviembre de 2014

Carlitos

Ahí va Carlitos, con la piel más verde que un mostacho, se enreda las piernas y cae por la alcantarilla. Ya dentro saluda a unas ratitas peludas. Hace distinciones entre ratitas, ratitas divinas, divinas ratitas. Sube los peldaños y vuelve al tráfico. "hola, estoy en rojo, y luego en verde, y entre y entre parezco un pomelo ¿quién soy?" ¡Por Dios!¡Qué bromero eres! pienso. Espera que no te he presentado a Sergio, es mi guardaespaldas profesional, le pago veinte euros por patada y 15 por puñetazo. ¡Cada día se busca una buena! ¿Y yo? Me lo paso en grande claro, viendo esas dentaduras chofas (¡menudo croupier de dientes!), ojos morados, lagrimones de señores viejos, sonidos crujientes, hombres reales, relojes machacaos, trufas amasadas, trifulcas de campeonato, jaleos diversos, barómetros calientes, costillas en ristre, fémurs partíos...¿Y quien me va robar mis emociones, quién me va a pedir que nunca la abandone? Llego tarde al partido popular, juegan equipos sobones contra equipos cuajados, creo que ganarán los cuajados pero quién sabe. Bub bub, la piel se le cae, bub bub, verde como un pimiento, bub, bub, estoy en el invierno de guirnaldones, recibo muñecas entre mis dos prepucios.

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