-Hola, ¡somos vecinos! Te espero en la puerta.
-¿Qué puerta, la tuya o la mía?
- Da igual, estamos muy cerca, somos vecinos.
-No lo veo claro.
-Seguro que nos encontramos.
- Pero a ver, somos vecinos lejanos ¿no? Ni siquiera vivimos en la misma finca...
- Hombre si te pones así, con esta moral, no vamos a ninguna parte.
-¿Qué moral? Joder, es pura verdad amigo, un poquito de samba y un poquito de true.
- Bueno, nos vemos luego, tengo unos asuntos que atender...
- ¿Asuntos? Ya basta de hipocresía enano, me caes mal y hueles feo.
- Jaja, no te pases que te hago un gancho de izquierda y te tumbo.
- Jajajaja anda ve que vas a llegar tarde.
-Jajaja, taluego, clapao.
-Adiós.
No hay comentarios:
Publicar un comentario