"¡Caramba! ¡Vaya chaquetita, Marturia!"
"Hombre....a ver Drola, siempre con esos comentarios, ¿no? Me canso, a veces. Esta chaqueta, y todas las otras también. Me las lames porque quieres que te haga un favor, ya te conozco."
Cansada de mirar hacia arriba, Marturia suspiró como un puto búfalo y sacó la cabeza. SU cabeza.
"No, a ver, no me pillas filipina...te digo que las chaquetitas van frescas esta semana. ¿Me pillas el mambo?
Me dejé caer por las uñas de Drola, como toboganes semi-opáceos y además convexos. Es chunguillo que te cagas saldar un pacto con un tobogán convexo, sus raíces no te dejan agarrarte a un desliz soleño. Se pasan el día soleando las palas para poder cavar con más fuerza cuando anochezca. Dramaturgos en almíbar. Muy bien, vaya imagen. Vaya genio. ¡Bravo!
(qué mal aprovechado este título. Se merece un texto mejor. Recorrer los bosques saladitos hasta encontrar la salida a tus sueños. Balancear las mantas y escapar desapercibido por sus manchas-puerta. Sus pollas-caca jajaja)
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